domingo, 10 de agosto de 2014

-¡Es cosa de negros!- Ana Martín

Santa Rosa, Febrero /13 - Especial para Caldenia - La Arena

Cuando las palabras establecen  jerarquías entre las personas.



Con frecuencia se escuchan frases como ésta. Algunas veces con convicción, otras con liviandad, sumando a las palabras un guiño cómplice con el interlocutor, como intentando aliviar la gravedad de lo que se asevera, como si la sonrisa quisiera desmentir la crudeza de lo dicho. Y  en esa  línea el  hablante  puede llegar a decir que no  se refiere a los negros de verdad sino de los otros, a los de acá, a los que viven en las afueras, a los que hacen las cosas mal. Cobrizos, aceitunados… ¿Será cuestión de tonalidad, entonces? ¿O habrá algo más? El prejuicio racial  funda su pre-juicio sobre el otro a partir del color de la piel,  haciéndose portavoz de la tradición que en  nuestra cultura  asocia el color negro  con  lo oscuro y  tenebroso, con la marginalidad y hasta con la delincuencia.

La pintura construyó modelos de  personas

En la cultura occidental y cristiana la pintura ha servido para  representar el mundo y la manera de ver el mundo desde el  Medioevo arte estaba ligado a lo religioso. En esos cuadros que representaron infinitamente  los hechos de la historia sagrada,  siempre la figura de la Virgen María y la de Jesús,  fuese  niño o adulto, tenían la  piel   blanca y cabellos claros. Las mismas características tuvieron las representaciones  de los miembros de la nobleza, reyes y príncipes, cuando en el Renacimiento aparecieron  temáticas profanas. Se fue construyendo así un modelo de personas asociadas a un ideal de personas, de quienes representaban a lo  más alto de la escala humana.  Este modelo  fue traído por los españoles cuando llegaron a  tierras americanas, y lo mismo hicieron otros países europeos cuando en su afán de obtener mercados y materias primas  llegaron a tierras de Africa o a los países de  Oriente.
Los recién llegados instauraron un sistema de poder político, militar y económico sobre el que  sustentaron  una superioridad  material que atribuyeron a sus condiciones personales entendidas como  naturales, desde donde legitimaron su accionar por sobre  los colonizados. Los colonizadores obraron desde la convicción de  que la polarización entre lo blanco y el negro, entre cristianos y los que no lo eran se justificaba en una suerte de reparto natural de bienes. La diferencia  fue   sustentada  en la raza, en la etnia y en la configuración corporal, de manera que quienes quedaban colocados en la posición de dominados estaban destinados a someterse al orden de los recién llegados, que disponían hasta de su derecho a la vida, desde un poder legitimado por  su supuesta inferioridad.
Franz Fanon puso el acento en el desconocimiento de la identidad de los negros de Argelia, diciendo cómo para los dominadores la condición humana de los colonizados era reducida a lo que les interesaba obtener, que era  su capacidad de trabajo al servicio de la nación colonizadora. Edward Said ha hablado de la construcción del Orientalismo de parte de la cultura occidental asociada a la búsqueda de riquezas,  como la construcción de una forma de pensar que justificaba la inferioridad atribuída a los países invadidos en  modalidades de vida y de cultura propias de  un menor desarrollo económico  relativo. Pueblos milenarios fueron calificados como incapaces a partir de rasgos o condiciones que eran vistos como ausentes desde la mirada del invasor, entre ellos el color de piel,  que asociaban  a esa conformación supuestamente inferior que servía  como justificación a la  expoliación de sus recursos. Lo diferente fue negado, tanto como desconocido. Fue así que ni  el negro, ni el árabe ni el indígena americano tuvieron entidad como sujetos,  sino que fueron considerados  la contraparte negativa de lo blanco, como sus creencias fueron privadas de reconocimiento frente al cristianismo.
Las personas en condición de esclavos en el contexto del colonialismo eran vaciadas de su  valor, dice Homi Bhabha, hasta  hacerlos invisibles, hasta privarles de su faz humana y limitar su condición humana a la función laboral a la que están destinados. Cualquier desvío del lugar asignado en el marco de esas relaciones connotaba a esa persona  con rasgos francamente negativos, asociando  sus conductas de rebeldía con maldades propias, intrínsecas, sin considerar el contexto de usurpación y de sometimiento al que estaban sometidos. Alguna vez esa violencia produjo el movimiento libertario de los esclavos negros de Haití, cuando que protagonizaron el primer levantamiento en territorio americano frente al sistema colonial.
La dualidad blanco-negro en realidad no fue  tal, sino que expresaba el imperio de un rasgo, sea la piel o la religión o cualquier otro, como el  único modo de ser posible. Queda claro que la  polarización blanco-negro no tuvo que ver con el conocimiento, más bien obedeció  a la necesidad de jerarquizar uno de los polos en contraposición a su opuesto.

De lo económico a lo cultural

Como si fueran el tronco de un árbol, los colonizadores europeos asentaron su propio color como modelo ideal y se situaron como centro, una  posición centrada en un supuesto lugar del bien y de lo que debía ser, a partir de la cual  comenzaba a aplicarse una escala degradante que hacía a los naturales más inferiores según se alejaran más del modelo único establecido como parámetro. Lo mismo podía ocurrir con la lengua, o con la religión. Lo valorizado era el centro, mientras que las ramas iban perdiendo jerarquía a medida que se alejaban.
Si volvemos a los tiempos actuales y la frase que nos ocupa, tantos años después que los países colonizados iniciaran y llevaran a cabo sus difíciles movimientos independistas,  la vigencia de esta forma de percibir y de decir en las relaciones sociales. Las formas de pensar se realimenta a través de  un  lenguaje que  lleva a las personas a repetir frases hechas, acuñadas a través de los tiempos de manera impensada,  replicando en el ahora el mecanismo fundante del racismo, que es la asociación del mal con   determinados rasgos étnicos o características  físicas.
Puede ser por su color de piel, “es un negrito”  o “negrita”, puede ser porque es pobre o porque se arregla de cierta manera, puede ser  que se trate de una  mujer, y entonces pueden justificarse los abusos, y hasta  que la maten en una orgía de poderosos. Como sucedió con María Soledad en Catamarca, de la que se decía que era una  “chinita”, con esa manera de aludir al mestizaje de una mujer  pobre. El prejuicio racial se repite y se realimenta  hasta en los niños, que muy tempranamente aprenden en la escuela a burlarse de quien o de quienes  se alejan del modelo convencionalmente  valorizado.
En el juego social los así nombrados  quedan  ubicados en un lugar de menor jerarquía social que los hace vulnerables, como si con ellos/ellas se pudiera avanzar con cierta impunidad. La  vulnerabilidad social se debe a que es como si para ellos hubiera otras leyes que las enunciadas, o como si las leyes establecidas no siempre les garantizaran a ellos los mismos derechos que a otros.  En ese doble parámetro es que van a estar no sólo desprotegidos, con expectativas de crecimiento y de vida más acotadas, en posición cercana al amedrentamiento, o actuando  con rebeldía franca. Quienes por generaciones  han sido señalados  como diferentes, cuando su diferencia ha sido y es estigmatizada desde los otros, tendrían pocos elementos para suponer que  serían escuchados. Peor aún, quizás asuman que ser estigmatizados forma parte de su condición, como lo ha venido  siendo a través del tiempo y diferentes contextos. Se puede construir así, desde lo social, a personas temerosas, inseguras.
 Otros recurren a la violencia, pero no por causas intrínsecas o naturales sino porque vienen soportando el prejuicio social en sutiles formas que habrá que indagar para descubrir y desmontar.  Desde o marginal, entre la evasión y el camino aparentemente fácil para la obtención de dinero  para quienes no han podido incluirse dentro de las maneras aceptables en el marco de la ley, pueden entrar con facilidad en el mundo del tráfico y el consumo de drogas. Desde el lugar de la transgresión franca entran a la vida marginal, pasan a ser “malandras” y ya entonces sí, francamente vigilados, perseguidos o utilizados. Dejan de tener una vida para jugar con la muerte. Una muerte anunciada, un destino marcado.
Del otro lado,  el de los europeos o rubios, del lado de  los que tienen  poder económico, para los que pueden acceder a la educación y al consumo, se podrán repetir frases como la que nos ocupa sin reconocerse como  racistas,  porque ellos, dicen, tienen un amigo o cliente judío o  negro, hasta un peluquero homosexual que es divino, y además pueden decir  que su mujer no tiene de qué quejarse … “si la tiene como a una reina!”.

La reproducción del prejuicio

El prejuicio ancestral sirve al presente, a esa parte de personas que entienden que para pertenecer tienen que pararse sobre otros. Al racismo no le interesa el otro, conocer al otro,  sino establecer una escala de poder para entronizar a unos en desmedro de otros. De esta forma hoy se sigue utilizando a quienes son colocados en los lugares más bajos de la escala o más alejados del centro, para  obtener el poder de situarse en un lugar superior dentro de cierta jerarquía social.
El máximo triunfo del prejuicio racial ha sido sobrevivir al orden del tiempo y de la realidad  que les dio origen para llegar a estar vigente en la actualidad y poder repetirse a través de frases que perduran  como  una suerte de verdad, tan verdad será que no se las piensa, que se  repiten sin crítica alguna. Sin atender a las consecuencias de lo que se dice en el otro. Es que desde el punto de vista del racismo no hay exterior, no hay personas afuera, sino únicamente personas que deberían ser “como uno”, “como nosotros”. El crimen del otro es ser diferente al modelo ideal, esa idealidad cuyos antecedentes hemos tratado de hilar.
Para el pensamiento racista la diferencia es imperdonable porque pone en cuestión la centralidad de ese Uno que desde la historia lo señala como centro. Si hay otros  no habría centro, no habría un punto de lo que está bien, y entonces se perdería ese eje que sustenta la identidad  como lugar seguro, de los unos como contrapuesta a los otros. La denigración de  esos “otros” pretende destacar lo bueno que quiero que se vea en mí, sin correr el riesgo que se me confunda. Degradar al otro es una forma de afirmar un lugar de poder por medio de esa frase que los separa,  los opone y los denigra. Desde allí se resiste a  lo distinto, pero también se espera ganar algo en la repetición del mecanismo de exclusión, que es avanzar en la aproximación hacia el lugar deseado, hacia  lo más alto de la escala social, pero adonde quisieran estar, adonde  se espera “pertenecer”.
El triunfo del racismo es que no se lo piensa, pero se lo actúa y se los trasmite en las palabras y en los hechos, porque se naturaliza, y cuando las cosas se han aceptado como “naturales” pareciera que no hay porqué pensarlas, porque es como aceptar que hay un orden que nos viene dado: por Dios, por la naturaleza, y que de alguna forma lo predeterminado de ese orden nos alivia de pensar.

Si todos estamos marcados por la historia de nuestra cultura, por la lengua y por los estereotipos que ella trasmite, quizás haya que estar muy atentos en relación a nuestras palabras que nos hablan, que hablan a través de nosotros siendo colectivas. Si coinciden con lo que pensamos o si las repetimos en forma banal, sin pensar en sus implicancias, de manera  irresponsable. Es que desde la banalidad, ya lo sabemos, se han podido  cometer lo s peores crímenes. 

martes, 5 de agosto de 2014


Propuestas para trabajar con Contenidos ESI a partir de cortos de Canal Encuentro

Las propuestas que se presentan a continuación han sido propiciadas por:

Área de Políticas del Cuidado, Educación Sexual Integral y Educación Vial
Subsecretaria de coordinación MCE, La Pampa
02954-453444 int 130

http://www.encuentro.gov.ar/sitios/encuentro/Noticias/getDetalle?rec_id=107056



Corto Nº 1: Título: “Cuerpo” VER CORTO
-        ¿Cómo podemos definir al cuerpo teniendo en cuenta lo visto en el corto?
-        ¿Los cambios físicos suceden al mismo tiempo en todos/as los chicos/as?
-        ¿Cómo se puede relacionar a los cambios físicos con las dimensiones afectivas y emotivas?
-        ¿Cuáles son los rasgos más importantes del “cuerpo ideal” para varones y de las mujeres que se propone desde la sociedad de consumo? ¿Cuál es el rol de los medios de comunicación en la construcción y difusión de esos cuerpos ideales? ¿Esos cuerpos que se proponen desde los medios se parecen a los los/as jóvenes de nuestra comunidad?
-        ¿Por qué se asocia el conocimiento del cuerpo con la sexualidad
-        Analizar la siguiente frase:
Si tenés dudas de lo que te pasa no te aísles, hablá con algún adulto de confianza”. Tener en cuenta en el análisis ¿Cómo podemos detectar desde la escuela, situaciones de aislamiento?, ¿qué podemos hacer frente a esas situaciones?, ¿cómo construir relaciones de confianza desde el ámbito de la escuela?

Corto Nº 2: Título: “Respeto por la diversidad” VER CORTO
-        Dar ejemplos cotidianos de discriminación. Tomando en cuenta esas situaciones, ¿cómo podemos definir a la discriminación?
-        ¿Qué concepciones y prácticas suelen aparecer, explícita o implícitamente, cuando estamos frente a una persona con una orientación no heterosexual?
-        ¿En qué otros aspectos, además de la orientación sexual, está presente la diversidad entre las personas?
-        ¿Es lo mismo aceptar que respetar la diversidad? ¿Por qué?
-        Completar la siguiente frase: “Si fuese gay/lesbiana me gustaría que mis amigos/as………. ”.
-        Teniendo en cuenta la siguiente afirmación que aparece en el corto: “el rol de la escuela es fundamental para construir una sociedad respetuosa de la diversidad”, ¿qué acciones concretas podemos hacer desde la escuela para favorecer un clima de respeto y garantizar el derecho a la diversidad en todas sus manifestaciones?

Corto Nº 3: Título: “La primera vez” VER CORTO
-        ¿Qué expectativas, temores, incertidumbres se ponen en juego cuando pensamos en “la primera vez”?
-        ¿Por qué al hablar de “la primera vez” vinculada con la sexualidad, en general, nos hace pensar en el coito? ¿Qué otras “primeras veces” tienen un significado especial en la vida de una persona?
-        ¿Qué significa que las relaciones sexuales implican una responsabilidad compartida?
-        Analizar los siguientes términos que aparecen en el corto: “Planear”, “información”, “elegir”, “presión”, “respetar”, “disfrutar”, ¿cómo se vinculan estos conceptos con el inicio de las relaciones sexuales?
-        ¿Cómo puede contribuir la escuela cuando trabaja este tema? ¿Qué otros actores sociales pueden acompañar y ayudar a los/as jóvenes a obtener información significativa sobre las relaciones sexuales?
-        ¿Además del preservativo que otras cosas implica el cuidado relacionado con las relaciones sexuales?

Corto Nº 4: Título: “Sexualidad y Derechos” VER CORTO
-        ¿Qué ejemplos cotidianos podemos dar de los derechos que asisten a los/as jóvenes en materia de sexualidad?
-        ¿Qué implica en la práctica diaria considerar a los/as jóvenes como sujetos de derechos?
-        ¿Cuál es el rol de los adultos en materia de los derechos de los/as jóvenes? ¿Con qué información deben contar los adultos para garantizar los derechos de los/as jóvenes?
-        ¿Qué aspecto/s relacionado/s con la sexualidad y los derechos considera que es prioritario trabajar desde la escuela? ¿Por qué?
-        Entre los derechos que aparecen en el corto se enuncia que los/as jóvenes tienen derechos “a ser tenidos en cuenta y acompañados en su crecimiento”, ¿qué podemos hacer desde la escuela para garantizar este derecho?
-        ¿Cuáles son las normativas nacionales y provinciales que tratan sobre los derechos sexuales y reproductivos relacionados con los jóvenes? ¿Cuál es su apreciación sobre el grado de cumplimiento que tienen en su contexto?

Corto Nº 5: Título: “Enfermedades de transmisión sexual” VER CORTO
-        ¿Qué son las ETS o ITS?
-        ¿Cuáles son las más comunes?, ¿cómo se transmiten?, ¿cómo NO se transmiten?
-        ¿Con qué otros actores sociales puedo contar para trabajar este tema desde la escuela?
-        ¿Qué implica poner en acción medidas de autocuidado y cuidado del/la otro/a?
-        Si los/as jóvenes tienen la información necesaria, ¿por qué muchas veces no se cuidan?
-        ¿Cómo podemos trabajar la prevención de las ITS en la escuela desde una mirada integral?

Corto Nº 6: Título: “Relaciones entre pares” VER CORTO
-        ¿Qué significan para los/as adolescentes su grupo de amigos/as?
-        ¿Dar ejemplos de aspectos positivos y negativos de la pertenencia a grupos en la adolescencia?
-        ¿Cómo puede manifestarse la presión de los grupos en la adolescencia?
-        ¿Frente a qué hechos o situaciones concretos es necesario que los/as jóvenes estén habilitados y puedan ejercer su derecho a decir “no”?
-        ¿Qué acciones concretas podemos implementar desde la escuela para fomentar un trato y comunicación entre los/as jóvenes basados en el respeto a las decisiones propias y ajenas?
-        Analizar la siguiente frase que aparece en el corto: “Lo más importante en los vínculos con los otros (…) es encontrarse con la diferencia”

Corto Nº 7: Título: “Sexualidad y escuela” VER CORTO
-        ¿Cómo se presenta la sexualidad en la escuela?
-        ¿Desde qué materias y qué perfil docente han trabajado históricamente este tema en su escuela?
-        ¿Qué cambios se impulsan en el tratamiento de la sexualidad en la escuela a partir de la sanción de la Ley Nacional 26.150 de Educación Sexual Integral?
-        Teniendo en cuenta esta frase que aparece en el corto, donde se enuncia que a partir de la Ley 26.150, “se va a atender también a qué más allá de la información, se reformule el vínculo entre adultos, niños y jóvenes”, ¿Cuáles debería ser los criterios a tener en cuenta para que esa nueva reformulación de los vínculos habilite a la singularidad y a hablar de la sexualidad?
-        ¿Cuáles son los temas relacionados con la sexualidad que los/as adolescentes piden que se aborden desde la escuela? ¿Se encuentran los/as docentes preparados para dar cuenta de esa demanda?
-        ¿Con qué facilitados se cuenta para trabajar con las familias y la comunidad los temas de la Educación Sexual Integral?

Corto Nº 8: Título: “Sexualidad y genitalidad” VER CORTO
-        Nombrar algunos prejuicios comunes relacionados con la sexualidad.
-        ¿Por qué es importante trabajar sobre los prejuicios y las concepciones previas cuando se abordan temas vinculados con la sexualidad?
-        ¿Qué diferencia hay entre genitalidad y sexualidad? ¿Qué consecuencias implica considerar que genitalidad y sexualidad son sinónimos?
-        ¿Qué aspectos de la sexualidad considera que es prioritario trabajar con los/as adolescentes de su escuela? ¿Con qué recursos cuenta para ello?
-        Por qué se afirma en el corto que “la sexualidad es lo que nos distingue como seres humanos, es lo que tenemos en común y al mismo tiempo nos hace diferentes

Corto Nº 9: Título: “Mitos o creencias erróneas” VER CORTO
-        Nombrar algunas creencias erróneas vinculadas con la sexualidad. ¿Cuáles son las fuentes de esas creencias erróneas?
-        ¿Qué consecuencias puede acarrear para las personas sostener como verdades absolutas esas creencias?
-        ¿De dónde podrían obtener los/as adolescentes conocimientos científicamente validados sobre la sexualidad?
-        ¿Qué papel juegan los aprendizajes sobre estos temas en relación a la sexualidad de las personas?
-        ¿Qué podemos hacer desde la escuela para abordar este tipo de creencias?

Corto Nº 10: Título: “Nuevas familias” VER CORTO
-        ¿Las configuraciones familiares de los adultos es diferente a las que cuentan los adolescentes en el corto?
-        ¿Cuáles son los rasgos más sobresalientes del modelo de familia que se propone como ideal desde distintos ámbitos sociales?
-        ¿Cómo trabajamos las familias que no se ajustan a ese modelo ideal desde la escuela?, ¿De qué modo tenemos presente e incorporamos a estas “nuevas” configuraciones familiares cuando analizamos la relación de los/as jóvenes con sus familias?
-        ¿Cómo se relaciona la escuela con las distintas configuraciones familiares de sus alumnos/as?
-        En el corto se dice que: “Las familias mutan de formas. No se puede hablar de una crisis de la familia, sino de un cambio en la configuración familiar y en las relaciones familiares” Analizar esta afirmación teniendo en cuenta las distintas realidades de los grupos familiares y los distintos roles de los adulos y los jóvenes.
-        ¿Qué implica reconocer a la familiar como espacio de respeto, afecto y solidaridad?

Corto Nº 11: Título: “Género y equidad” VER CORTO
-        ¿Qué ejemplos concretos podemos dar de la equidad de género?
-        ¿Cuáles son las características que socialmente se atribuyen como propias de las mujeres y cuales como propias de los hombres? ¿Conoce casos concretos en que esas características no se cumplen? ¿Cómo actuamos en estos casos?
-        ¿Cuándo las diferencias entre hombres y mujeres se transforma en desigualdad?
-        ¿Cómo interviene las cuestiones de género en los temas vinculados con la sexualidad?
-        ¿Cómo podemos relacionar la equidad de género con la idea de igualdad de derechos?
-        ¿Qué podemos hacer desde la escuela para fomentar la equidad entre varones y mujeres?

Corto Nº 12: Título: “VIH-sida” VER CORTO
-        ¿Cuáles son las ideas más comunes que suelen circular en relación al VIH-sida?
-        ¿Qué es el VIH? ¿Qué significa SIDA?
-        ¿Cómo se puede transmitir el VIH?, ¿Cómo se previene el VIH-sida?
-        ¿Cómo NO se transmite el VIH?
-        ¿Cómo sabemos si una persona vive o no con el virus del Sida? ¿Qué derechos asisten a las personas que viven con VIH-sida?
-        ¿Qué medidas de bio-seguridad debe tener e implementar una escuela?

Corto Nº 13: Título: “Embarazo en la adolescencia” VER CORTO
-        ¿Por qué algunas veces a pesar de que se cuenta con la información sobre los distintos métodos anticonceptivos no se utilizan?
-        ¿Qué significa planificar nuestros deseos? En las relaciones de pareja, ¿es posible hablar sobre el proyecto de vida?
-        ¿Una adolescente embarazada o madre deja de ser adolescente? Justificar.
-        ¿Esta realidad repercute de igual manera en las mujeres que en los varones?

-        ¿Conoce alguna normativa nacional o provincial que trata sobre las adolescentes embarazadas o madres?, ¿Se aplican esas normativas en la escuela donde trabaja?

Manual de Mapeo Colectivo

Cosmovisión rebelde de la ciudad posmoderna (2007)


Treinta  puntos para cuestionar el orden hegemónico 

 “Vivimos en un mundo gobernado por ficciones de toda índole: la producción en masa, la publicidad, la política conducida como una rama de la publicidad, la traducción instantánea de la ciencia y la tecnología en imaginería popular, la confusión y confrontación de identidades en el dominio de los bienes de consumo, la anulación anticipada, en la pantalla de TV, de toda reacción personal a alguna experiencia.”J.G. Ballard en el prólogo de Crash (1973)
1. La alienación es un concepto útil para intentar explicar por qué aceptamos sin cuestionar nuestra participación en un tipo de sociedad que en sus estructuras más básicas es hondamente desigual e injusta. Estar alienados implica no sólo ser tomados como objetos intercambiables en un proyecto de vida ideado en beneficio de otros. También describe nuestro modo de reaccionar ante las exigencias de un mundo que nos encuentra concentrados en nosotros mismos, caminando rápido para llegar primero, inalterables frente a las necesidades ajenas y sólo animados por la necesidad de calmar la voracidad consumista.
2. La ciudad se modela de acuerdo al orden hegemónico del neoliberalismo. Vivir en ella implica sumergirse en un sistema de interpretación del mundo que nos propone modos de vida regidos por el predominio del capital sobre todas las áreas de la existencia. La forma rápida de estar incluidos nos viene dada prioritariamente por el consumo, el cual nos permite compartir con otros un mismo “estilo de vida” ideado por el marketing y la publicidad, y difundido por la televisión, radios, revistas o diarios.
3. A partir de la expansión y renovación continua de necesidades ficticias, se consolida la sociedad de consumo. La producción va variando mediante investigaciones de mercado y consultoras de marketing que construyen nichos de consumo (targets). La publicidad acompaña esta operatoria a partir de la construcción de mundos atractivos que ofrecen nuevas “sensaciones” para satisfacer deseos con productos que prometen hacernos “libres”, “veloces”, “atractivos”, “inteligentes”, etc.
4. La publicidad construye una opinión sobre el mundo, sobre uno mismo y sobre los demás, incitando a participar de una forma de vida que nos permita diferenciarnos socialmente, en la forma de vestir, de comer, de hablar, etc. A la vez que moldea deseos y gustos, muchas veces manipulando la imagen de la mujer como objeto de seducción, oculta la explotación y alienación laboral en la producción. Su principal objetivo es inducir al consumo para ampliar el mercado de grandes empresas y colocar la mayor cantidad de productos en distintas partes del mundo con el fin de incrementar su margen de ganancia.
5. El manejo de las imágenes es uno de los instrumentos más poderosos y efectivos que utiliza el poder (económico, político y cultural) para conseguir una adhesión al pensamiento dominante. El papel de la publicidad es esencial porque construye espacios de representación en los cuales no sólo difunde una imagen amable del consumo y un prototipo del ciudadano-consumidor exitoso, sino que también naturaliza la dinámica competitiva del capitalismo, estimulándonos a adquirir productos que nos distingan de aquellos que no tienen la posibilidad de consumir.
6. Las principales vías de difusión de la publicidad son los medios masivos de comunicación. Estos buscan generar un excedente a partir de la producción y difusión de una maquinaria de imágenes, significaciones, visiones sobre el mundo y relatos sobre la realidad, que tienen como horizonte más próximo la satisfacción de intereses económicos y/o políticos. Los conglomerados mediáticos —con emisoras de radio, canales de televisión y cable, internet, etc.— tienden a homogeneizar la información que distribuyen instituyendo una creciente influencia sobre la conformación de la opinión pública.
7. Los sistemas de representación mercantilistas ideados por el marketing nos ubican en estructuras que promueven sentidos legitimados desde el poder como los correctos y triunfantes para vivir en el mundo. El objetivo es regular la libertad individual a partir de la imposición sutil de formas de ser, de actuar, de pensar y de transitar por los paisajes urbanos. Para continuar siendo parte, entramos en un movimiento de producción y consumo ilimitados en donde la técnica alienta el anonimato, permitiendo y facilitando el control por parte de las tecnologías institucionales.
8. El dominio del capital se extiende a todos los ámbitos de la vida alterando y formateando la identidad social. La subjetividad es mutilada y queda recluida en las planillas de las consultoras que mediante encuestas nos clasifican y ordenan de acuerdo a una serie de parámetros (ingresos, zona de residencia, tipo de vivienda, posesión de automóvil, tipo de trabajo, etc.), con miras a evaluarnos como potenciales clientes de algún producto “novedoso” pronto a salir al mercado.
9. Una de las formas de mantener el recambio de productos, objetos y servicios es la variación de ofertas a partir de los cambios en la moda. Ella custodia los mecanismos de aceleración del tiempo de rotación en la producción y las aceleraciones paralelas en el intercambio y el consumo. El mejoramiento en los dispositivos de comunicación y de información, la racionalización en las técnicas de distribución —que permiten aumentar la velocidad en la circulación de mercancías a través del sistema de mercado— y las operaciones de banca electrónica y dinero plástico que aceleran el flujo inverso de dinero facilitan estos movimientos.
10. Formamos parte de un orden hegemónico cuyo fin es extraer ganancia para que otros se apropien de ella. Esto implica vivir bajo una coacción gestionada mediante la amenaza constante de descarte o reemplazo. Obligados a hacer malabares para acomodarnos lo mejor posible en el estrecho sistema de inclusión, nuestra participación se orienta sólo en una determinada vía, lo cual nos empuja a un laberinto del cual es muy difícil encontrar la salida.
11. La fuerza de trabajo es una mercancía más que se compra y se vende en el mercado. Las formas laborales que dominan en la actualidad están marcadas por la precariedad expresada en las diferentes modalidades de contratación a corto plazo, el trabajo en negro, los bajos sueldos y la explotación. Esta situación provoca un brutal aumento de la desigualdad que arrastra a sectores medios y aplasta aún más a sectores históricamente desfavorecidos, ocasionando el surgimiento y la consolidación de marginación y desempleo.
12. En nuestra ciudad el espacio público, lugar donde se organiza la experiencia colectiva, está vallado, amenazado, mercantilizado. De la misma manera que el reloj lleva la cuenta del paso de las horas, minutos y segundos, sincronizando la duración de nuestras acciones y sometiéndonos a la disciplina y al cumplimiento de metas y objetivos en un tiempo racionado, el orden dominante determina las formas en las cuales el cuerpo se hace presente, reprimiendo aquellas que alteren la visión hegemónica mediante el uso de violencia física y simbólica.
13. Los Estados actuales solo quieren ciudadanos-consumidores en la calle y por este motivo se regula el tránsito por el espacio público castigando la permanencia y la apropiación. El temor al afuera nos lleva a aislarnos y a buscar la matriz protectora de nuestro hogar. Allí somos víctimas fáciles de las representaciones e ideologías de los medios masivos de comunicación, que difunden y refuerzan la imposición de una subjetividad de mercado.
14. Los flujos de producción y consumo se aceleran e incrementan los desperdicios. Aquellos que pueden acceder a estos mundos de promesas siempre incumplidas se erigen en los grandes defensores del orden, demandando la protección de sus bienes y tomando —muchas veces— la defensa en sus manos.
15. La reclusión en el hogar se justifica y alienta a partir de la llamada “ideología de la inseguridad”, difundida y amplificada por los medios de comunicación, que informan sobre casos de violencia urbana reforzando la retracción y el encierro. La calle se rehúye como espacio peligroso, de amenaza constante, actitud que marcha paralela al incremento de cerraduras, rejas, alambres de púa, circuitos cerrados de vigilancia y seguridad privada.
16. La exigencia de “mano dura” agudiza la prohibición de manifestarse en espacios públicos y refuerza la política de criminalización de la protesta. La intención del poder estatal de restringir la ocupación y el uso no disciplinado de espacios públicos se manifiesta en la prohibición de cortar las calles con amenaza de represión directa y sanción. También se hace patente en el enrejado de las plazas públicas, acompañado de desalojos de los puestos de venta ambulante y de la gente que allí duerme; en la inhabilitación de espacios para recitales y actividades orientadas hacia los jóvenes; y en el crecimiento especulativo de la construcción que provoca el desalojo de espacios recuperados con fines sociales y políticos.
17. El desplazamiento a través de la metrópolis condiciona nuestros sentidos. Sobreestimula la vista y el oído —obligados a permanecer atentos a los cambios, las interrupciones, las amenazas de vehículos, transeúntes y escollos varios— y atrofia nuestro gusto y olfato por la obscena oferta de productos innecesarios. También ejerce una influencia sobre nuestro modo de ser volviéndonos individualistas, egoístas, violentos, interesados, adictos al trabajo y a la adquisición de una cantidad cada vez mayor de objetos.
18. La geometría urbana impone una dirección al uso del cuerpo y del espacio. Orienta la circulación para evitar el derroche de tiempo y encauzar nuestras actividades a fin de alimentar la lógica de acumulación capitalista o, por lo menos, de no interrumpirla. La tecnología coopera reforzando el control cuando, por ejemplo, nos desplazamos llevando un celular y la señal del aparato es captada por las diferentes antenas, resultando muy simple ubicar espacial y temporalmente a cualquier sujeto.
19. Cada vez son más las muletas que necesitamos para poder vivir “plenamente”, o tan plenamente como nos lo vende el mercado. Nos convertimos en seres híbridos mitad humanos-mitad máquinas, amparados por objetos que nos auxilian a la hora de llevar adelante las exigencias sociales. Estamos siempre disponibles si tenemos un celular, siempre entretenidos con nuestro i-pod, siempre alienados y más pendientes del mensajito de texto que acabamos de recibir que de lo que pasa alrededor. Nuestro contacto con la realidad se media aún más a partir de toda la tecnología con la cual intentamos lidiar el vacío existencial.
20. El uso adictivo de las nuevas tecnologías refuerza el modo de ser engendrado por el capitalismo: la inhumanidad del no contacto, el utilitarismo, la falsa percepción de la realidad y el culto al individualismo. Como grotescas extensiones de nuestro ego, mostrarían al mundo nuestro “éxito” material y nos proporcionarían la posibilidad de dar un paso más hacia la felicidad de mercado.
21. En este trágico intento por evitar un contacto humano no deseado hay un fiel cómplice para quienes pueden pagar por su compañía: el automóvil. Con la misma lógica que el sistema impone a un individuo el continuo movimiento el auto nos traslada de un sitio a otro. Y en estos recorridos los automovilistas son víctimas fáciles del embotellamiento del tráfico, los choques y amenazas, que tornan este “privilegio” en una condena de disputas constantes, violencia y agresión.
22. El tránsito por las vías de circulación de la ciudad es lento y trasladarse de un lugar a otro se convierte en una odisea, exacerbada por la gran cantidad de vehículos públicos y privados que se desparraman por doquier. Estos medios de transporte producen una gran demanda de combustible que potencia la crisis energética del país y agrava la contaminación derivada de las emisiones de gases de efecto invernadero y el calentamiento global.
23. Vivir en la ciudad nos expone a exigencias sociales que promueven el desarrollo de enfermedades afines: stress, ataques de pánico, ansiedad, transtornos mentales, dificultades cardíacas, problemas de peso, etc. Las anestesiantes invenciones de la industria farmacéutica nos ofrecen un alivio momentáneo a nuestro malestar. Son fundamentalmente los psicofármacos (antisicóticos, ansiolíticos, antidepresivos) los que nos proveen de la conformidad para aceptar todas nuestras desdichas, frustraciones, preocupaciones y seguir adelante sin chistar.
24. El malestar rumiado durante la semana intenta mitigarse los fines de semana, cuando acudimos ávidos de relax y satisfacción al paraíso del consumidor fanático: los shopping. Estos monumentales escaparates de paseo, consumo y falta de la libertad se brindan como espacios públicos custodiados y con condiciones ideales para la compra. También invitan a una edulcorada diversión a cargo de los productos de la industria cultural con juegos infantiles pagos, complejos de multicines pochocleros y el patio de comidas rápidas y caloríferas.
25. La ciudad capitalista se sostiene sobre procesos de circulación de capital, flujos de consumo, mercancías y cuerpos; y resulta necesario conocerla para poder establecer grietas en su estructura; develarla no sólo en lo concerniente a su planificación sino también en la influencia de intereses económicos y políticos de empresas, sectores financieros y estatales; exponer la forma en la cual obedecemos a un standard que beneficia a pocos para dejar de aceptar con resignación un escenario que produce mayoritariamente exclusión, pobreza y desigualdad.
26. Una gran parte de la población se ve privada no sólo del consumo sino básicamente de la satisfacción de sus derechos más elementales (trabajo, vivienda, salud y educación). Vivimos en una sociedad donde la naturalización de la injusticia y la pobreza refuerzan el no cuestionamiento de los mecanismos que las producen. Esto permite la generación de políticas sociales y económicas que aumentan la desigualdad y mantienen a una gran cantidad sobreviviendo de una sociedad del desecho.
27. Los pobres son quienes más padecen la contaminación generada por los desperdicios de una producción sin controles y la subsiguiente generación de basura. Ellos viven cerca o sobre los basurales. Están lejos de poder comprar agua envasada, que necesitan por la ausencia de redes de agua potable o la contaminación de las napas. Sufren la podredumbre atmosférica provocada por los gases emanados en la descomposición de los residuos, y están amenazados por las enfermedades que transmiten los animales atraídos por la basura.
28. A pesar de toda la evidencia en contra se pretende invisibilizar la pobreza. La mayoría se habitúa a su existencia (“pobres siempre hubo”); otros ensayan estrategias asistencialistas; y los menos se encierran en countries y barrios privados construidos como fortalezas, protegidos del exterior mediante muros de gran altura con puestos de vigilancia y sistemas permanentes de custodia a cargo de agencias privadas. Las mejoras en los centros urbanos degradados muchas veces terminan con la expulsión de sus habitantes cuando se vislumbra la posibilidad de reestructurar esas zonas precarias con fines residenciales y comerciales para personas de altos ingresos (gentrificación).
29. Ya nadie se cree la mentira de que el crecimiento de unos producirá un “derrame” de la riqueza para todos, ni la farsa de que “no trabajan porque no quieren”. No toleraremos la imposición de “ganarnos la vida”. ¿Ganársela a quién? Esto no debería ser una competencia, ni una disputa en la cual hay ganadores y perdedores, pero el poder dominante así la plantea.
30. No pretendemos generar una visión paranoica de la ciudad que nos ponga en el lugar de víctimas, sino que apuntamos a relevarla como un espacio de interacción de sujetos, vínculos y contradicciones a partir de los cuales es posible abrir espacios desde donde crear y resistir. Por eso proponemos una reflexión articulada y una comprensión que destape la letrina de producción, circulación, consumo y desecho, y nos brinde un conocimiento crítico que nos permita accionar.
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